31/01/2018

“En FILS se para el tiempo para que tú te escuches a ti mismo”

Entrevista a Carlos Joyera, Psicólogo del proyecto Fils de la Fundació IReS

Reconstruyendo historias, así trabaja el Carlos Joyera con su equipo FILS los casos de las personas que atiende. Licenciado en Psicología y especializado en Máster en Psicología Forense y Máster en Inteligencia Emocional, Carlos inició su actividad en Fundación IReS en 2013 como terapeuta en el SAH, Servicio de Atención a Hombres por la promoción de relaciones no violentas. Poco después empezó a trabajar como voluntario para atender a mujeres que habían sido víctimas de violencia de género, otra perspectiva para tratar esta problemática social, hasta que entró a formar parte del Proyecto FILS, un proyecto dirigido a atender a personas que se encuentran en situación de violencia y/o conflicto con el objetivo de empoderarlas para que adopten un papel activo en la mejora de su bienestar. Después de más de tres años acompañando a personas en este proceso, nos explica cuál ha sido su experiencia.

¿En qué se diferenciaba el Proyecto FILS a otros proyectos relacionados con la atención a la violencia?

FILS se creó como una evolución del Servicio de Atención a Mujeres víctimas de violencia (SDAP), pero ofrecía algo potencialmente muy innovador: además de atender todo tipo de violencias, se atendía a las personas más allá de sus etiquetas, de su rol de víctima o de agresor, es decir, en su globalidad. Aquello suponía un cambio total de perspectiva y de visión.

¿Cómo son esas etiquetas y cómo se deben trabajar?

Las personas que nos llegan suelen venir con unas etiquetas muy marcadas que les han impuesto los demás, y muchas veces son la única visión que tienen de sí mismas: “Yo tengo TDAH” o “yo soy un delincuente”. Estas personas se crean además un único discurso sobre sí mismas a raíz de estas etiquetas.

En FILS, ofrecemos un espacio a las personas donde poder hacer una lectura de lo que les está sucediendo, una terapia narrativa. Si lo que has leído hasta hoy te está haciendo daño, vamos a cambiar esta perspectiva. ¿De qué otra manera podemos leer esto? De forma conjunta, reconstruimos su historia remarcando otros aspectos positivos que vayan más allá de la etiqueta: sus valores, sus recursos, sus potencialidades.

 ¿Qué nos lleva a las personas a vivir situaciones de vulnerabilidad y/o conflicto?

Todo el mundo experimenta conflictos pero algunos se nos enquistan más que otros y afectan a nuestro día a día. Si evitamos afrontar estas situaciones, probablemente nunca desaparecerán.

Se trata de situaciones en las que estamos desbordados y no vemos o no sabemos utilizar las herramientas que tenemos. En estos momentos es cuando debemos darnos la oportunidad de tener un espacio para ayudarnos y escucharnos a nosotros mismos, en FILS se para el tiempo para que tú te escuches a ti mismo.

 ¿Cómo se pueden prevenir los conflictos?

No podemos prevenir los conflictos porque siempre van a existir pero sí nos podemos proveer de herramientas que nos permitan afrontarlos de la mejor manera posible cuando lleguen, esto hará de prevención para que esos conflictos no se agraven y nos dificulten nuestro día a día. Si en la etapa educativa, los niños fueran capaces de desarrollar sus habilidades emocionales y autogestionarse ante situaciones de ansiedad o miedo, estaríamos evitando mayores problemas que se agravan con el tiempo: incomprensión emocional, disputas con la familia y con los amigos, relaciones tóxicas, etc.

¿Cuál ha sido tu papel como profesional dentro del Proyecto FILS?

El acompañamiento. Es parte de nuestra filosofía de FILS, porque no tenemos el poder de dar soluciones o juzgar lo que debe hacer la gente. Son las personas quienes tienen el poder de solucionar sus conflictos. Lo que sí podemos hacer es despertar en ellas esas herramientas para saber salir a delante y usarlas a largo plazo porque, si nuestra intervención dura uno o dos años, en 70 años de su vida, ¿qué es eso? Una ínfima parte.

A pesar de que el acompañamiento se da en un espacio muy breve en su vida, a veces un solo día puede cambiarlo todo. ¿Te viene algún caso en especial?

Hay uno que no se me olvida. Fue un hombre que, cada vez que le preguntaba cómo estaba, respondía siempre lo mismo: “estoy jodido”.  Al cabo de unas sesiones, empezó a reconocer y ponerle nombres a sus emociones hasta que un día pudo compartir con su mujer que se sentía realmente frustrado. Entonces vino a la sesión muy sorprendido y emocionado, ella por fin le había comprendido.

El reconocimiento emocional es una herramienta que todo el mundo debería potenciar. Es muy típico afirmar “estoy mal” o “estoy bien” pero debemos definir un poco mejor a qué nos referimos porque no nos va a servir la misma solución cuando nos sentimos frustrados que cuando estamos enfadados.

 Después de llevar casi cinco años en la entidad, ¿qué aprendizajes te has llevado?

Muchas cosas, pero sobre todo he aprendido que en el trabajo puedes estar tan a gusto con los compañeros y crear aquí tu propia “familia”. Realmente me llevo que IReS es mi casa, y y por los buenos años que me ha dado, a esta casa siempre querré volver…

¿Qué cambiarías o potenciarías más de esta entidad?

Creer más en nuestro trabajo, ser más conscientes lo que somos y lo que podemos hacer entre todos para poder llegar a más personas todavía.

¿Y cómo profesional, qué te ha proporcionado el Proyecto FILS?

Lo mucho que me ha potenciado a mí mismo. Al trabajar de una forma diferente, me ha ayudado a entender de manera diferente el resto del mundo. Acompañamos y atendemos a las personas pero los profesionales aprendemos muchísimo en el proceso. Si FILS potencia a las personas, a mí me ha cargado de energía.

 

El programa de Proyecto FILS está abierto a todo el que lo necesite y quiera hablar.: fils@fundacioires.org/ 93 486 47 50