26/01/2017

La adopción de Juan Pablo, un niño con Síndrome de Down

“Decidimos adoptar el Juan Pablo sin la intención de recibir nada a cambio, pero ha llenado nuestras vidas de amor y vivencias inolvidables ”

Ya hace dos años que Toni y Pilar se convirtieron en los padres de Juan Pablo, un niño con Síndrome de Down. Iniciaron su proceso de adopción a través de la DGAIA y el Servicio de Adopciones de Niños con Necesidades Especiales de IReS, un servicio que vela para conseguir un núcleo familiar estable y seguro que garantice el desarrollo físico, psíquico y emocional de estos niños.

El matrimonio ya tenía 3 hijos, de 16, 14 y 12 años, y lo que más les preocupaba era si serían capaces de estimar hacérselo como un hijo más, sin hacer diferencias. Lejos de ello, Juan Pablo se convirtió de forma automática en el centro de la familia, un elemento de unión aún mayor, alejando para siempre sus miedos.

En un entrañable carta que la familia nos ha hecho llegar, Toni nos explica cómo han vivido este proceso de adopción, empezando por el derrumbamiento de sus prejuicios respecto a las personas con Síndrome de Down a partir de tener dos casos muy cercanos y que, sin duda, fueron claves para adentrarse en esta aventura.

Con gran sinceridad, comparten también en su carta que, aunque siempre estuvieron muy seguros de su decisión, no faltaron las dudas y los miedos, especialmente en el momento en el que el Juan Pablo tuvo que superar una importante intervención quirúrgica. El pequeño se salió dándoles a todos una gran lección de superación y fortaleza; todavía tenían pendiente una gran aventura juntos.

En mayo del pasado 2016, coincidiendo con su 20 aniversario de boda, recibieron la confirmación de que el Juan Pablo sería oficialmente su hijo. Con motivo de esta gran noticia, realizaron un viaje a Roma durante una audiencia jubilar del Papa Francisco para recibir su bendición. Este momento, muy especial para ellos porque simbólicamente culminaba el proceso adoptivo, fue recogido por la prensa:

La carta de Toni muestra como la adopción de Juan Pablo es el resultado de toda una serie de circunstancias y experiencias de vida que los llevaron a tomar una de las mejores decisiones de su vida, multiplicando su felicidad:

“Los dos últimos años vividos con Juan Pablo en nuestro hogar han sido, sin duda, dos de los mejores de nuestras vidas. Ha sacado lo mejor de todos nosotros y nos ha ayudado a relativizar la trascendencia de lo que no lo es y descubrir la importancia de lo que realmente es importante, a aceptar la diversidad y vivir la tolerancia “.

Podrá leer íntegramente su carta aquí:

Carta íntegra  de la adopción de Juan Pablo