27/02/2017

“Sin armonía y educación, no hay familias”

Verónica tiene 33 años, es madre de tres hijos, esposa y profesional de la limpieza. Ahora, como su marido, se encuentra sin trabajo y sin ningún tipo de prestación económica. Pero nada de esto la detiene para continuar trabajando en lo que considera uno de los proyectos más importantes de la vida: su familia.

Por ello participa de los Talleres Educativos Familiares de Mesa Proinfancia, porque no solo se imagina un futuro con más oportunidades, ella busca las herramientas para alcanzar este futuro.

La primera vez que participaste de un servicio de la Fundación IReS fue con el Casal en Familia, ¿Cómo conociste este proyecto? ¿Cuál era vuestra situación entonces?

Conocimos el Casal en Familia a través del director de la escuela La Pau. Después de que nos hablara del proyecto, mi marido y yo nos decidimos a participar, en ese momento los dos nos habíamos quedado en paro y sin ningún tipo de ayuda.

¿Os ayudó el Casal a mejorar vuestra situación?

Sí, sentía que los niños estaban más tranquilos y motivados para ir a la escuela. Nada más llegar el viernes ya me recordaban: “¡Mama! ¡Que hoy nos toca Casal! ”

Ahora ha comenzado con los Talleres Educativos Familiares en la misma escuela, ¿Cómo son las actividades? ¿Qué cosas pueden aprender los padres y madres que asisten a las sesiones? ¿Y los más pequeños?

Las actividades suelen ser divertidas y ayudan a compartir la experiencia de cada uno. Nos enseñan cómo crear un juego divertido para los niños, cómo actuar cuando están nerviosos o cómo ayudarles con los deberes de la escuela.

Los más pequeños aprenden a trabajar en equipo con sus compañeros y con niños que no son de su entorno conocido. Aquí se sienten escuchados y al formar parte de un grupo pequeño, reciben más atención.

¿Cuál es tu aprendizaje individual? ¿Con qué te quedas?

Me quedo con la confianza. Más allá del “buenos días” o “buenas noches” no me solía relacionar con la gente que no es de mi entorno más cercano. Pero en este taller me relaciono más con padres y madres, somos un grupo lo suficientemente pequeño para tener una educadora para nosotros solos y me siento más confiada, hasta el punto de que me gusta compartir con ellos nuestras experiencias familiares.

Además, aquí me motiva el hecho de que  todas las madres son como yo, quieren lo mismo. Ellas se implican y hacen lo que haga falta para su familia.

¿Cómo te imaginas a tu familia dentro de un tiempo?

Me imagino a mis hijos haciendo todo lo que les guste, contando con una formación o estudios y todos conviviendo en un ambiente de armonía y educación. Porque sin armonía y educación … no hay familias.

Personalmente, me veo con un trabajo y una casa estable. Estoy cansada de los cambios y los traslados, del estrés que supone estar en un lugar y luego en otro…

Gracias a tu testimonio conocemos más de cerca la experiencia de los talleres de Mesa Proinfancia. ¿Qué mensaje le darías a familias que piensen en participar de estos talleres educativos?

Que vengan abiertos y con la intención de estar y trabajar en grupo.